
Siguen sonando acordes en mi cabeza, salgo a la calle, está un poco más frio que de costumbre, al fin otoño arriesga aparecer... empiezo a caminar en un rumbo desconocido, mi rutina es abordar los caminos sin saber a donde me dejarán, porque así es el día, donde espero que las horas pasen sin titubear, donde espero perderme en mis pensamientos lejos del exterior, un rato abstraerme, un rato que sea.
Es dificil estar solo en un lugar que acrecienta tu soledad, pero se que las cosas van cambiando de a poco, es poco el tiempo que llevo acá, es poco lo que he vivido...pero mucho lo que puedo contar.
Hay días de soledad, hay días de sonrisas, la mayor parte del tiempo soy positivo, las piedras siguen siendo piedras, no dulces.
A estudiar, a vivir, a sonreir, a caminar nuevamente, quizá hoy sí con un rumbo definido.
No me digas lo que ya se.